A ti te digo: Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa. Entonces él se levantó y, tomando su camilla, salió delante de todos, de manera que todos se asombraron y glorificaron a Dios, diciendo: —Nunca hemos visto tal cosa.(San Marcos 2:11-12)
Este es el caso de una persona que no se dice que su parálisis fue de nacimiento o a causa de una enfermedad en un momento dado de su vida, el punto es que su parálisis era una realidad, todos podían apreciar que con sus propias fuerzas este muchacho no podía moverse. Dios dio una orden y en un periodo de tiempo casi imperceptible se sana el muchacho y sale caminando a la vista de todos. La reacción de las personas es la misma que tendrías, si es que presencias un milagro similar. Esta semana papá tuvo, lo que los médicos llaman un episodio o evento a causa del ACV que tuvo años anteriores, que lo dejo postrado sin la capacidad aun de hablar bien, moverse por si solo y con deficiencias en cuanto al pensamiento. Estuvimos por IPS durante 4 días y en un periodo casi imperceptible de tiempo, papá tuvo fuerzas para levantarse, recupero la memoria, el habla, como si fuera que nada haya pasado. Ese es nuestro Dios de milagros, que nos maravilla por las cosas que hizo, hace y va hacer en favor nuestro. Dios hará que te maravilles de sus obras y le des gloria. Con razón el salmista se expresa de esta manera: Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; Estoy maravillado,Y mi alma lo sabe muy bien.(Salmos 139:14).
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