Cuando comenzaron a entonar cantos de alabanza, Jehová puso emboscadas contra los hijos de Amón, de Moab y de los montes de Seir que venían contra Judá, y se mataron los unos a los otros.(2 Crónicas 20:22)
No es la primera vez que leo algo similar en la palabra de Dios. Porque en el libro de Hechos 16:25-26 dice: Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían. Entonces sobrevino de repente un gran terremoto, de tal manera que los cimientos de la cárcel se sacudían; y al instante se abrieron todas las puertas, y las cadenas de todos se soltaron. En una ocasión Dios obró desde una posición oculta y desconocida para los enemigos de Juda, realizando un ataque violento y de sorpresa. En otra, dio libertad a los proclamadores de la verdad. ¿El factor común?. Cuando comenzaron a cantar alabanzas a Dios, empezó a moverse en favor de ellos. Es que Dios habita en medio de la alabanza de su pueblo (salmos 22:3), y cuando Dios habita lo hace con toda su gloria y poder. Así que entona cantos de alabanzas al rey.
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