Entonces sacó Asa la plata y el oro de los tesoros de la casa de Jehová y de la casa real, y envió mensajeros a Ben-adad, rey de Siria, que estaba en Damasco, diciendo: «Haya alianza entre tú y yo, como la hubo entre tu padre y mi padre. Aquí te envío plata y oro para que vengas y deshagas la alianza que tienes con Baasa, rey de Israel, a fin de que se aleje de mí.(2 Crónicas 16:2-3)
Es de no creer lo que hizo Asa, cuando en el capitulo anterior vimos que Dios le dio la victoria por sobre un ejercito mucho mas numeroso que el suyo, por clamar y apoyarse en Dios, hace una locura de confiar en el rey de Siria. ¿Porque en esta ocasión no hizo lo mismo, si ya tenia un antecedente del poder y favor de Dios?. La verdad que hay muchas cosas que suponer al respecto, pero es ese el mismo movimiento que realizamos la mayoría de las veces, confiando en Dios sólo para algunas cosas, pero en otras corremos con locura buscando la ayuda y el apoyo en personas primeramente. Y la biblia es bien clara al mencionar en Jeremías 17:5, "Así ha dicho Jehová: «¡Maldito aquel que confía en el hombre, que pone su confianza en la fuerza humana, mientras su corazón se aparta de Jehová!". Pero declara esto también: Pero está destinada a prosperar la persona que confía en el Señor y en el Señor ha puesto su esperanza y fe. Esta persona es semejante a un árbol plantado a orillas de un río, cuyas raíces penetran hasta encontrar el agua; este es un árbol al que no agobia el calor ni angustian los largos meses de sequía. Su follaje se mantiene siempre verde y produce con regularidad jugosos frutos.(Jeremías 17:7-8 NBV)
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